Los gadgets del Internet de las cosas son muy vulnerables a los ataques cibernéticos

Los gadgets del Internet de las cosas son muy vulnerables a los ataques cibernéticos

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©Depositphotos

El Internet de las cosas es el futuro, pero es un futuro muy vulnerable. El sector emergente de la tecnología inalámbrica vive un crecimiento exponencial. No en vano, está previsto que en 2020 en el mundo habrá 50 mil millones de dispositivos inteligentes que funcionarán mediante conexión Wifi. Sin embargo, esta modernidad y comodidad puede tener un precio muy alto: lámparas, relojes o televisores inteligentes, por poner algunos ejemplos, son una vía de entrada fácil para los piratas cibernéticos.

«Muchas veces se compran estos gadgets para estar a la moda, pero la gente no es consciente de lo que supone que todos estén conectados a Internet” , asegura Jordi Serra, miembro del grupo de investigación KISON de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) –dedicado a la seguridad en las TIC– y profesor del máster de Seguridad Informática de esta universidad. “Cada vez hay más accesorios más vulnerables«, agrega.

Los tiempos están cambiando. Los delincuentes cibernéticos ya no centran sus ataques en las clásicas computadoras de mesa (cuya venta está cayendo en picado), sino que hace tiempo que se concentran en los teléfonos celulares y las tabletas, donde tienen lugar la mayoría de compras bancarias. Y a todo esto, apunta Serra, hay que empezar a sumar los aparatos del “Internet de las cosas”.

Aparatos infectados

Prueba de esto es que el ciberataque más grave de la última década, que tuvo lugar el pasado 21 de octubre contra el proveedor Internet DynDNS, se hizo mediante aparatos domésticos conectados a la red, a los que previamente los piratas informáticos habían transmitido un virus oculto. El ataque, que afectó a más de mil millones de clientes de todo el mundo, fue posible gracias a cámaras y videograbadores de estas cámaras, todo conectado a Internet.

Una vez tuvieron centenares de miles de estos aparatos infectados, los piratas cibernéticos los programaron para que funcionaran todos a la vez, lo que generó un aumento del tránsito que acabó colapsando el servicio.

Aquel ataque afectó a Netflix, Amazon, Twitter o Spotify, entre otras empresas, pero más allá de las grandes multinacionales, los particulares también pueden ser víctimas de los delincuentes cibernéticos. «El peligro es que consigan tus datos bancarios, que se apropien de tus perfiles en las redes sociales para vender los datos a empresas o que utilicen tus dispositivos para atacar a empresas, como pasó en este caso» resume Serra de la Universitat Oberta de Catalunya.

La importancia de actualizar

Ante esto, el principal consejo que da este experto es actualizar el software de estos aparatos. Una práctica, sin embargo, no muy habitual. “La gente no sabe que también deben actualizarse el GPS, el televisor, el coche, el riego automático, el termómetro, etc. Cualquier cosa conectada a Internet”, apunta profesor de la UOC.

Las actualizaciones suelen tener dos objetivos: para que la herramienta disponga de nuevas características o bien por seguridad. “Los proveedores sacan actualizaciones del software –explica Serra– que cierran agujeros de seguridad que se han detectado. Es habitual que los teléfonos celulares reciban actualizaciones de las aplicaciones que tiene instaladas de forma automática y sin interacción por parte del usuario, pero en muchos otros accesorios, en el mejor de los casos, lo único que hace el fabricante es subir estas actualizaciones a su web. El trabajo de ir, descargar la actualización e instalarla es del usuario. Y si no lo hace, el problema es suyo. Pero la gente no tiene conciencia de esto”.

«Todo este mundo del Internet de las cosas cada vez va a más, y la gente no sabe que debe tener un mínimo de seguridad con todos estos aparatos. Porque si no vigilamos, estamos facilitando las cosas a los piratas informáticos«, concluye Serra, profesor de la UOC.