Hablando de tecnología y su impacto en el medio ambiente

Se ha vuelto parte de nuestro día a día escuchar cada semana sobre nuevos productos, nuevas computadoras, nuevos celulares, nuevas televisiones, nuevas consolas de videojuegos, nuevas cámaras,...
Se ha vuelto parte de nuestro día a día escuchar cada semana sobre nuevos productos, nuevas computadoras, nuevos celulares, nuevas televisiones, nuevas consolas de videojuegos, nuevas cámaras, etcétera. El sistema económico se ha enfocado en el consumismo, pero no me refiero al mexicano o al americano, sino que esto es algo global y con esta entrada no me encargaré de criticar al capitalismo o sugerir un nuevo régimen económico, por el contrario, es para tomar un poco de conciencia con respecto al medio ambiente, el principal perjudicado en un sistema de consumismo acelerado. ¿Alguna vez ha pasado por tu cabeza en dónde terminan todos los productos que desechamos? Todas esas impresoras que se descomponen a los 8 meses de ser adquiridas, todas la piezas de computadora que desechamos al comprar una nueva, y quizás lo más grave del asunto, ¿tienes idea alguna de las sustancias tóxicas que estos poseen?

Hablando de tecnología y su impacto en el medio ambiente

No te preocupes si no habías pensado en ello, ciertamente por mi mente tampoco pasaban estas preguntas, sin embargo es un mal latente y potencial que esta afectando al planeta y también esta cobrando muchas vidas. Analizar y darse cuenta de cómo funciona este quebrantado sistema es tan solo el primer paso para localizar los problemas y sugerir opciones para contrarrestarlo.

De este modo, el problema no es de ahora, comenzó desde los 60s cuando la electrónica tuvo su explosión y que posteriormente se consolidó el boom de la computación. Según el científico Gordon Moore (pionero en la creación de semiconductores) el tiempo que tenían los diseñadores e ingenieros para duplicar la velocidad de los procesadores era de cada 18 meses, es decir, cada año y medio podríamos ser capaces de duplicar la velocidad de nuestros equipos, a este fenómeno se le llamó la Ley de Moore (Moore’s Law) y en la actualidad vemos como se cumplen los tiempos que poco a poco también se van acortando. Sin embargo, la Ley Moore no significaba que cada 18 meses tendríamos que comprar un nuevo producto, o que las empresas tendrían que calificar de obsoletos los antiguos aparatos. Hoy en día cada mes vemos cientos de productos “nuevos”, muchos de ellos tienen la misma capacidad pero vienen de distinto color o solo fue cambiada la carcaza por una diferente, induciendo al consumidor a adquirir un nuevo producto y desechar el anterior y eso que no estamos contemplando la polémica Obsolescencia Programada, que no es más que programar al aparato electrónico para que dentro de un determinado tiempo deje de funcionar.

El nacimiento de un nuevo producto

Hablando de tecnología y su impacto en el medio ambiente

Todo este fenómeno esta causando grandes estragos en el mundo, llegándose a convertir en una seria emergencia tóxica global. El proceso de elaboración de un nuevo producto involucra muchos procesos, a muchas empresas y cientos de personas, que van desde minas, fábricas, plantas de ensamblaje, puntos de venta, transporte, envío y demás por tan solo mencionar algunos.

Por lo general, un producto electrónico tienen en promedio más de 1000 materiales diferentes, varios de ellos tóxicos, además de eso, dentro de el proceso de fabricación de un producto, se utilizan en gran medida productos químicos tóxicos como el PVC, mercurio, distintos tipos de solventes y soluciones que no son inflamables, las cuales son expuestas a todos los trabajadores y más de aquellas plantas en donde se no cumplen con los requerimientos mínimos de seguridad y que al final de cuentas provoca alteraciones en el organismo de las personas  como abortos prematuros, distintos tipos de cáncer y demás enfermedades.

El proceso no termina aquí, ya que después de ser fabricado, el producto es entregado a las tiendas en donde nosotros lo adquirimos y lo usamos por un año o dos y es aquí cuando el momento de su deterioro y vida útil comienza a decaer para que meses más tarde termine guardado en la bodega o lo desechemos (y con desechar, no hago referencia a tirarlo al bote de basura) sino llevarlo a los centros especializados para productos electrónicos. Hasta aquí nuestro producto ya no estará más en nuestras manos y habremos garantizado su eliminación, sin embargo, la realidad es otra, todos los productos electrónicos que son recolectados por desecho son llevados a grandes basureros mundiales, muy comúnmente ubicados en países subdesarrollados y con altos índices de pobreza extrema (India, China, Nigeria, etc.), en donde las personas trabajan día a día recorriendo dichas montañas de basura electrónica buscando materiales valiosos (como el metal) que pudiesen recuperar y vender sin protección alguna, para posteriormente quemar los restos sin valor alguno y por ende, contaminando el medio ambiente y envenenando a cientos de familias que viven en el área.

Hablando de tecnología y su impacto en el medio ambiente

Como podemos observar hasta este punto, el problema no es local, y el culpable de todo esto no es solo una persona, empresa o sistema, sin que por el contrario, todos hemos caído consciente o inconscientemente al mundo del consumismo, mismo que esta acabando con nuestro planeta y con la salud de sus habitantes.

Hablando un poco más sobre empresas en pro del ambiente

Greenpeace es una organización internacional no gubernamental y no lucrativa que vela por el cuidado del medio ambiente y que desde hace 17 años se ha encargado de evaluar de forma independiente a las 15 compañías tecnológicas más importantes e influyentes de nuestros días, con el fin de concienciar a las mismas de utilizar políticas ecológicas y evidenciarlas con la sociedad. Los resultados de esta evaluación son publicados en la “Guía Verde Electrónica” (Guide to Greener Electronics), la cual ha sido actualizada mostrando la posición de las empresas en cuestión a que tan “amigas” son con el medio ambiente, o en otras palabras, las empresas que mas se han preocupado por ni utilizar materiales tóxicos, contaminación a través de gases etc.

Hablando de tecnología y su impacto en el medio ambiente guide to greener electronics

Los resultados son sumamente interesantes, ya que en primer lugar se encuentra a HP como la empresa que más protege el medio ambiente, seguida por Dell, Nokia y Apple, estas dos últimas, por más de ser de las primeras, están reprobadas según el gráfico, ya que se sitúan por debajo de la mitad.. Es importante destacar, que RIM ocupa por mucho el último lugar de la lista, bastante alejada de las empresas más cercanas que son LG, Toshiba, Acer y Sharp.

¿Qué podemos hacer como consumidores?

Como consumidores podemos ayudar mucho, desde hacer la simple reflexión de si realmente necesitamos un producto nuevo o podemos seguir utilizando el que tenemos por un tiempo más. Otra alternativa es no desechar el producto y venderselo a una persona que este interesada, de esta forma evitamos el reciclaje dañino que mencionaba líneas atrás. Y por último, al momento de comprar un nuevo dispositivo o aparato, fijarnos sobre que empresas tienen programas o políticas adecuadas en protección del medio ambiente, de esta forma, no solo tenemos un producto de calidad, sino que también es de lo menos contaminante.